En Cerro Colorado, quieren que los huesos queden en el pueblo

Los pobladores esperan que no se lleven los restos óseos hallados mientras se excavaba una zanja para la obra de gas. Estiman que la novedad arqueológica atraerá más turismo, pero no quieren que ello frene la llegada del servicio público a la zona.

Los vecinos de Cerro Colorado que van hacer las compras a la despensa de don Argañaraz deben esquivar la zanja que parte al medio las calles Tulumba y Córdoba. Dentro de este tajo, de 300 metros de largo, 80 centímetros de ancho y cerca de 1,50 de profundidad, un grupo de arqueólogos limpia con mucho esmero restos óseos.

El hallazgo en el medio de esta localidad del norte cordobés ocurrió en mayo, cuando se estaban realizando las obras del gasoducto troncal. Hasta el momento, se han detectado 23 cuerpos, pero todavía quedan cinco puntos más con restos óseos que podrían corresponder a una o más personas.

Arqueólogos y no tanto esperan que estos huesos pertenezcan a los antiguos pobladores que pintaron los cerros Colorado, Inti Huasi y Veladero. Estas tres montañas encajonan a la localidad y le dan un marco especial.

Sin embargo, el descubrimiento no sorprendió a los vecinos. “No es sorpresa para mí. Cuando se hicieron los cimientos de esta casa, encontraron restos. Luego se hizo el zanjeado para el agua y también se encontraron”, asegura Eduardo Argañaraz, dueño de una despensa que está a 50 metros de la zanja.

Ariel Benjamín Bustos, jefe comunal de la localidad, coincide: “Siempre se han encontrado restos. Al principio, la gente no se sorprendió pero luego, cuando comenzaron a hallar tantos cuerpos, sí fue sorpresa porque son muchos”.

Para los arqueólogos tampoco fue casual el hallazgo. Andrea Recalde, una de las expertas a cargo de los trabajos, explica que previamente a que se iniciara la obra, se realizó un estudio de impacto arqueológico y ese sector fue marcado en rojo por su potencial.

En lugar de usar máquinas para hacer el pozo, un grupo de vecinos cavó la zanja con pico y pala. Así encontraron los primeros huesos. Los científicos nunca imaginaron que se iban a encontrar tantos cuerpos. Sospechan que se trata de un sitio funerario, pero aún quedan años de investigaciones para desentrañar el misterio.

Emocionada y con lágrimas en los ojos, Élida Bustamante, de 29 años y comerciante, dice: “Todos venimos de esos antepasados. Quizá a la gente más grande no los sorprenda que se hayan encontrado estos restos, pero a mí sí. Me resultó muy impactante”.

Y agrega: “Siento que es mi familia y que la están tocando. Entiendo que hace falta el gas y que los arqueólogos quieren investigar, pero me gustaría que todo quede en su lugar”.

En tanto, Argañaraz afirma: “Es importante que se estudien, pero en la medida que se los vuelva a enterrar en el sector”.

El jefe comunal asegura que la preservación de los cuerpos cerca de donde fueron hallados es un pedido generalizado de los vecinos.

“Lo ideal sería que se expropiara un terreno con monte que está al lado y que se entierren allí. En ese lugar también hay cuerpos. También serviría para colocar otros cuerpos que se encuentren en la zona cuando se realicen cimientos u otras obras”, comenta Bustos.

¿El esperado gas natural?

Otros vecinos demandan que el hallazgo no interrumpa el progreso. Es el caso de Fernando Saravia, uno de los carniceros del pueblo, que espera con entusiasmo la obra de gas. “Tienen que sacar los huesos y enterrarlos en otro lado o llevarlos al museo, pero que no demoren el gas. No se puede parar la obra por eso”, asegura.

Saravia también asegura haber encontrado restos cuando cavó los cimientos de su casa hace una década, y hace poco, cuando construyó el sótano para guardar los salames que su familia fabrica.

“Para uno que se crió acá, no es una sorpresa. A veces llueve y el agua descubre huesos y otras cosas antiguas”, dice.

El jefe comunal entiende que la obra de gas será un gran avance a futuro. Si no se hace ahora, no se hace más, pero no creo que los vecinos se conecten ya a la red porque sale caro. Sí será muy importante para los complejos de cabañas y hoteles”, sostiene.

Élida coincide: “Es una buena obra, aunque por el momento va a ser difícil que nos conectemos porque es carito hacerlo llegar a tu casa. Pero también veíamos que era imposible tener Internet y ahora tenemos”, coincide.

Más turismo

Otro deseo de los vecinos es que el hallazgo arqueológico atraiga a más turistas. Cerro Colorado tiene 400 habitantes y 500 plazas. El pueblo recibe unos 60 mil visitantes al año.

El jefe comunal cree que el sitio en donde se entierren los restos podría servir para crear un espacio especial donde las personas que lo deseen puedan hacer algún ritual o ceremonia y así atraer a más visitantes.

“Espero que ayude a que vengan más turistas, pero la gente viene más por Yupanqui”, asegura Saravia. Argañaraz explica que los turistas son los que movilizan los comercios del pueblo. “Quizá el hallazgo ayude”, dice.

Pero para este comerciante el descubrimiento tiene otro valor más importante: “Sirve para demostrar que las pinturas fueron hechas por gente antigua. Va a reafirmar que acá hubo indígenas, porque hay muchos que dudan de las pinturas del Cerro Colorado”, comenta.

Cómo sigue el trabajo científico

Andrea Recalde, investigadora del Conicet y unas de las responsables de las excavaciones, asegura que llevará mucho tiempo analizar todos los restos.

Por el momento, la tarea consiste en sacar con cuidado los huesos que se vayan encontrando y llevarlos a un laboratorio que se armó in situ. Allí se los termina de limpiar y guardar. “Acordamos armar un laboratorio en el pueblo para respetar el pedido de que los cuerpos no salgan de Cerro Colorado”, explica Recalde.

Por este motivo es que los expertos en bioarqueología deberán venir hasta Cerro Colorado para analizar los restos óseos. Esas tareas comenzarían en agosto.

También extraerán muestras de algunos microgramos para realizar análisis físico-químicos y genéticos en el exterior. Estos estudios permitirán determinar linajes, origen y otros detalles de estos antiguos habitantes de Córdoba.

Luego todos los huesos volverán a enterrarse cerca de donde fueron hallados.

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El texto original de este artículo fue publicado el 14/07/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.
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