Superhéroes de plástico

La muestra "The Art of The Brick: DC Superheroes", de Nathan Sawaya, convierte a personajes como Superman o Batman en enormes esculturas plásticas.

Produce una extraña satisfacción crear objetos con los Lego, esas piezas plásticas que se conectan entre sí como rompecabezas tridimensionales. Uno de sus encantos es que promueven la imaginación: millones de niños de todo el mundo han creado automóviles o edificios de diseños imposibles que sin embargo resultan inspiradores. El estadounidense Nathan Sawaya, un fan de estos bloques, llevó esta afición a un grado superior, ya lindante con las artes plásticas: crea esculturas hechas exclusivamente con piezas Lego.

Algunos años atrás, Sawaya optó por dejar de lado su carrera como abogado en Nueva York para dedicarse de lleno a un oficio que tiene tanto de orfebrería como de imaginación. No le llevó mucho tiempo aliarse a la empresa de juguetes para que financiara su trabajo, en una de las acciones más creativas de los últimos años entre una compañía y un artista.

The Brick Artist, como se lo conoce, ha realizado réplicas de celebridades y de obras emblemáticas –de La joven de la perla de Johannes Vermeer a las calaveras de Damien Hirst– y también esculturas de superhéroes en tamaño real, si es que cabe el adjetivo para personajes como Flash o Batman. Esta última serie, una de las más reconocidas de Sawaya, forma parte de The Art of The Brick: DC Superheroes, una muestra itinerante inspirada en el sello editorial que actualmente se exhibe en el Palazzo Degli Esami de Roma.

La muestra es fascinante en varios aspectos, porque apunta e interpela a muchas clases de espectadores. Lo más obvios son, por supuesto, los seguidores de las historietas de Superman, La Mujer Maravilla y Linterna Verde, entre varios otros héroes, además de ser una excusa perfecta para que padres e hijos visiten las instalaciones de un museo. Pero también es interesante advertir cómo un juguete tan corriente puede fabricar mundos con tanto hincapié en los detalles.

Entre las esculturas más sorprendentes se destacan un Aquaman en pose hogareña (acostado en una bañera, en medio de un baño de inmersión), un Flash en veloz movimiento y un busto en el que aparece la mitad de la cabeza de Batman y la mitad de la del Joker, una síntesis filosófica de este universo fantástico: no hay héroe sin su némesis.

Apreciar de cerca estas esculturas permite ver hasta qué punto un conjunto de Legos puede convertirse en arte visual y cómo nuestra percepción se modifica a través de un juego de distancias. En ese sentido, las obras de Sawaya guardan relación con el pixel art: una forma sintética que resalta los aspectos más reconocibles de un figura popular.

Para los interesados, la muestra estará abierta al público hasta el 8 de abril.

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